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Si emigraste

Terapia online

Terapia online para migrantes, en tu idioma.

Cuando te vas a vivir a otro país, la terapia suele quedar del otro lado: en otro idioma, en otro horario, con alguien que no conoce tu contexto. Y justo en ese momento es cuando más falta puede hacer un espacio propio.

Esta página es para quien emigró, por la razón que sea, y quiere hacer terapia por videollamada con alguien que hable su idioma y entienda de dónde viene.

Migrar también es un duelo.

El psiquiatra Joseba Achotegui llamó duelo migratorio al proceso de elaborar todo lo que se pierde al emigrar: la familia y los amigos, la lengua, la cultura, la tierra, el lugar social y el grupo de pertenencia. No es una enfermedad. Es una experiencia esperable, que puede convivir con las ganas, con el proyecto y con lo que salió bien.

Algunas de las cosas que suelen aparecer:

  • Lo que se dejó

    La familia a varias horas de vuelo, los amigos de siempre, el idioma de todos los días, las calles que se conocían de memoria. Aunque la decisión haya sido propia y buena, esas pérdidas existen y piden su lugar.

  • La soledad de empezar de cero

    Armar una red nueva lleva tiempo. Mientras tanto, es común sentirse solo/a aun estando rodeado/a de gente, o no tener con quién hablar de lo que de verdad pasa.

  • Quién soy acá

    Cambia el trabajo, a veces el estatus, la forma de vincularse. Aparecen preguntas sobre la propia identidad: de dónde soy, a qué lugar pertenezco, qué de mí quedó allá.

  • La culpa y la distancia

    Padres que envejecen lejos, una noticia que llega por mensaje, un cumpleaños que se mira por videollamada. La distancia también se siente en el cuerpo.

  • La pareja y la familia

    Una migración cambia los roles dentro de la pareja y de la familia: quién trabaja, quién se adapta más rápido, cómo se cría en una cultura distinta.

Que algo de esto te pase no quiere decir que te hayas equivocado al irte. Y no hace falta estar mal para hablarlo.

Por qué importa el idioma.

Podés manejarte perfecto en otra lengua y, aun así, sentir que algo se queda afuera cuando hablás de lo que te pasa. Las emociones las aprendimos a nombrar en un idioma, con sus palabras, sus chistes y sus silencios.

Por eso alivia que del otro lado alguien entienda sin que tengas que traducirte: las referencias, el humor, lo que significa volver o no volver. En HolaPsi podés buscar a tu psicólogo/a por el idioma en que atiende y por el país de donde es.

Cómo funciona en HolaPsi

  • Psicólogos verificados a mano. Antes de publicar un perfil revisamos el registro oficial, la matrícula, el título y el documento, y hacemos una videollamada. Cómo verificamos.
  • En tu hora. Ves los turnos en tu zona horaria, estés donde estés, y los recordatorios llegan en tu hora.
  • Por videollamada, sin instalar nada. La sala se abre desde el navegador.
  • Cada profesional pone su tarifa. La ves antes de reservar. Sin suscripción: pagás cada sesión.

Preguntas frecuentes.

¿Hace falta estar mal para empezar terapia?
No. Mucha gente llega en medio de una crisis, y está bien. Pero también se puede llegar antes: para ordenar lo que se está viviendo, sostener algo que cuesta o tener con quién pensarlo.
¿En qué idioma es la terapia?
En el que elijas. Cada perfil dice en qué idiomas atiende y de qué país es el profesional, y podés buscar por eso.
¿Cómo se manejan los horarios si vivo en otro país?
Ves los turnos de cada profesional ya pasados a tu zona horaria, y los recordatorios también te llegan en tu hora.
¿Quién lee lo que cuento?
Las notas de cada sesión las ve solo tu psicólogo/a. Nadie más: ni otros profesionales ni el equipo de HolaPsi.
¿Qué hago si estoy en una urgencia?
HolaPsi no es un servicio de emergencias. Si estás en peligro o pensás en hacerte daño, llamá al número de emergencias del país donde estás. En holapsi.com/ayuda hay líneas de ayuda en salud mental por país.

La reserva abre pronto: estamos sumando a los primeros psicólogos. Ya podés crear tu cuenta y tenerla lista para cuando abra.